Cuando vamos de camino a Úbeda y Baeza, dos ciudades hermanas separadas por 8 kilómetros, lo hacemos atravesando un paisaje lleno de olivares, cercano a la Sierra de Cazorla. Además del impresionante paraje que las rodea, las dos cuentan un un patrimonio histórico-artístico que deja maravillados a todos los que se acercan a estas dos joyas de la provincia de Jaén, en Andalucía.

UNA HISTORIA COMÚN

Aunque las dos ciudades estuvieron pobladas desde la antigüedad, es de la época musulmana de la que comenzamos a tener más testimonios. De estos siglos nos ha llegado el trazado de calles estrechas y laberínticas de los cascos antiguos.

Baeza fue la primera ciudad conquistada en Andalucía por Fernando III para los cristianos en 1227, por eso tiene catedral y una iglesia románica, Santa Cruz. No es muy habitual el Románico en Andalucía, pues cuando los cristianos la conquistaron a partir del siglo XIII ya se construía en estilo Gótico. Santa Cruz conserva además pinturas medievales, lo que la hace aún más especial.

Úbeda cayó pocos años después en manos cristianas; sobre su mezquita se construyó la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

ÚBEDA MEDIEVAL

La iglesia de San Pablo en la Plaza del  Primero de Mayo conserva en su fachada románica imágenes  como una bailarina contorsionista  y un músico, representantes de los pecados; además de una portada y otros elementos del Gótico. Se puede considerar un catálogo de la Historia del Arte, pues en ella se representan todos los estilos.

La Sinagoga del Agua en Úbeda fue encontrada por casualidad en 2007 al iniciar unas obras para una promoción urbanística. Hoy está restaurada. Es un lugar lleno de misterio, cuenta con unos baños rituales, que en el solsticio de verano se iluminan de manera mágica.

En Úbeda, relacionada con esta conquista cristiana tenemos la expresión “irse por los cerros de Úbeda” que significa cambiar de tema cuando hablamos de algo que no nos gusta, comenzar a hablar de otra cosa que no tiene nada que ver con el tema. También decimos “irse por las ramas” o “irse por la tangente”: Cuando Fernando reunió a su ejército para atacar la ciudad, todos sus vasallos llegaron excepto uno, Álvar Fáñez, que apareció días después de la conquista. Cuando el rey le pidió explicaciones, el hombre contestó que se había “perdido por los cerros”, hay quienes añaden a la historia un romance que le tuvo ocupado esos días, otros piensan que fue simplemente cobardía.

Otra expresión: “dar una puñalada trapera” también se relaciona con la historia de la ciudad. Significa traicionar en un momento inesperado. Cuentan que se refiere a las guerras entre dos familias, Aranda y Trapero en la lucha por el control de la ciudad.

La fachada del Palacio de Jabalquinto en Baeza, que perteneció a la familia Benavides, parientes de Fernando el Católico, es uno de los grandes ejemplos del Gótico del siglo XV, con sus ventanas decoradas y sus escudos. Actualmente es sede de la Universidad Internacional de Andalucía con el nombre de Antonio Machado.

EN EL SIGLO XV

Como en gran parte de España, hasta el siglo XV la vida en las dos ciudades estaba dominada por las luchas entre bandos de las familias importantes:  en Úbeda los Molina y los de la Cueva, en Baeza los Benavides y los Carvajal.

Tal y como hicieron en todos los lugares que visitaron los Reyes Católicos trataron de poner orden y acabar con esas rivalidades. Entre otras cosas mandaron derribar el Alcázar de Úbeda para evitar problemas. Cuando Isabel visitó esta ciudad se quedó en el Convento de Santa Clara, que todavía se conserva y en el que las monjas venden sus excelentes dulces artesanales.

EL RENACIMIENTO EN ÚBEDA

Es el mejor momento para las dos ciudades, incluso  Úbeda es conocida como  “la Florencia española”, por la cantidad de edificios renacentistas que hay en ella y por su vinculación a la familia de los Cobos, igual que Florencia ha quedado unida a los Médici. El patrimonio renacentista no es menos impresionante en Baeza.  En las dos trabajó uno de los mejores y mas interesantes arquitectos del Renacimiento español: Andrés de Vandelvira.

En el siglo XVI las dos tuvieron alrededor de 16000 habitantes, los mismos que tiene Baeza en la actualidad; Úbeda en cambio creció mas pues hoy es el doble de grande que su hermana.

¿QUIÉN ERA FRANCISCO DE LOS COBOS?

Es un ejemplo de como un noble, aunque de familia no demasiado rica ni importante, consiguió acumular riquezas y honores gracias a su habilidad. Entró a trabajar en la administración durante el gobierno de los Reyes Católicos cuando era muy joven. Era espabilado y pronto aprendió los tejemanejes del gobierno, además hablaba idiomas, cosa que no era muy corriente entre los españoles de la época.

En Flandes  conoció al futuro emperador Carlos I y se convirtió en uno de sus principales consejeros. A partir de aquí acumuló cargos y riquezas sin parar. Todas las finanzas del Imperio pasaban por él. Advertía continuamente al emperador de que tantas guerras no eran buenas para la economía, pero sus consejos cayeron en saco roto. Las guerras no pararon, pero Francisco de los Cobos consiguió, a pesar de sus enemigos, influir en el Emperador en otras muchas cuestiones.

Su matrimonio con María de Mendoza, le encumbró aún mas. Ella pertenecía a una de las familias nobles más importantes de Castilla. Los dos se hicieron construir palacios y sobre todo un mausoleo, una iglesia- panteón que es una de las mas interesantes construcciones del Renacimiento español:  San Salvador.

SAN SALVADOR DE ÚBEDA Y ANDRÉS DE VANDELVIRA

Para construir San Salvador contrató Francisco de los Cobos al arquitecto más prestigioso del momento: Diego de Siloé; éste hizo el proyecto pero luego  se marchó a ocuparse de la Catedral de Granada, dejando el mejor sustituto posible, Andrés de Vandelvira. Es éste uno de los genios mas desconocidos del Renacimiento Español. Nació en Alcaraz, Albacete pero trabajó en la provincia de Jaén, donde además de realizar un montón de edificios en Úbeda y Baeza, se hizo cargo de la Catedral de Jaén. Era un hombre ordenado y metódico que conocía perfectamente el Renacimiento italiano y sus ideas a través de sus libros y  las llevó a la práctica de manera brillante.

La decoración de la fachada responde al espíritu del Humanismo, en el que se mezclan elementos de la cultura clásica romana, como algunos dioses y otros elementos paganos, con otros cristianos. Así junto a la Imagen de Cristo Salvador en el centro, podemos encontrar angelotes y figuras paganas más propios de palacios italianos que de iglesias católicas españolas.

LA SACRISTÍA DE SAN SALVADOR

La genialidad del arquitecto se ve especialmente en la sacristía de la iglesia. Tenía un espacio irregular y no demasiado grande para construirla, pero lo hizo de tal manera que cuando entramos no se nota. Para lograrlo tuvo que abrir una puerta en un muro de carga (el muro que sostiene el peso del edificio) y lo hizo de manera magistral.

 

Vandelvira trabajó con un escultor francés llamado Esteban Jamete, que se encargó del la decoración de simbología humanista con cariátides y medallones que representan los estados de ánimo. Según cuentan algunos guías, Jamete se autorretrató en el dedicado a la ira;  al parecer  tenía un carácter un tanto complicado, que contrastaba con la moderación de Vandelvira.

OTROS EDIFICIOS RENACENTISTAS

Tanto éxito tuvo la arquitectura de Vandelvira que todos los nobles o eclesiásticos lo solicitaban  para construir iglesias o palacios.

Cerca de San Salvador está el Palacio de las Cadenas que ordenó construir el sobrino de Francisco de los Cobos, Vázquez de Molina. No vivió en él mucho tiempo; pronto decidió transformarlo en convento de monjas. Actualmente es Ayuntamiento. En la parte superior se conserva el archivo de la ciudad. Es un espacio que nos lleva al pasado, utilizado en el rodaje de películas de época como «Alatriste» de Agustín Díaz Yanez, basada en las populares novelas de Arturo Pérez Reverte. 

El Parador de Turismo, en el palacio del Deán Ortega, junto a la Iglesia de San Salvador y el Hospital de Santiago son otros dos ejemplos de la arquitectura renacentista de Andrés de Vandelvira.

PLAZAS DE ÚBEDA

Además de la monumental Plaza de Vázquez de Molina, en la que se encuentran muchos de los edificios descritos antes; hay otras bellas plazas como la de Andalucía o la que fue antes del siglo XVI la más importante: 

La Plaza del 1º de Mayo fue plaza de mercado, aunque hoy ya no tiene los soportales característicos. Los ubetenses cerraron estos espacios para convertirlos en parte de la vivienda, en una de ellas nació el cantautor Joaquín Sabina.  

ÚBEDA Y SAN JUAN DE LA CRUZ

Aquí murió, en 1591,  este santo, considerado uno de los mejores poetas en lengua castellana. Tenía ya  tanta fama en vida que  todo el mundo estaba pendiente de su muerte apoderarse de su cuerpo, considerado una  reliquia importante.

En secreto sacaron sus restos de Úbeda y se lo llevaron a Segovia (Cervantes lo cuenta en el Quijote). Cuando los ubetenses se enteraron, pusieron una reclamación al Papa de Roma; al final consiguieron recuperar una parte de la pierna, quedando el resto en el Convento de los Carmelitas Descalzos de Segovia.

Hay un museo dedicado él, en el que se conserva la celda en la que murió.

San Lorenzo era el barrio de los artesanos que trabajaban para los señores de la parte noble. Herreros, panaderos, hortelanos… vivían en estas calles que han conservado su carácter popular en torno a un enigmático edificio con leyenda, la casa de las Torres.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA

Otro ubetense ilustre, además de Joaquín Sabina, es el escritor Antonio Muñoz Molina. Es uno de los mejores escritores españoles de las últimas décadas. Su obra “El Jinete Polaco”, con la que ganó varios premios, tiene mucho de autobiográfica. Leyéndola paseamos  por las calles de Úbeda que él llama Mágina. La novela, escrita en 1991, es compleja. Se puede dividir en tres grandes partes: infancia, adolescencia y vida presente del protagonista. Vemos a través de sus ojos el pasado y el presente de su ciudad. Los personajes, muy bien desarrollados, y sus historias nos ayudan a entender  lo que fue y es España, desde la Guerra de Cuba en 1898 hasta nuestros días.

El título hace referencia a un cuadro de Rembrandt que está en la Frick Collection de Nueva York, ciudad en la que el autor vive temporadas con su esposa, la también escritora Elvira Lindo.

BAEZA

Baeza ha sido escenario de rodaje de muchas películas; las estrechas calles que rodean la catedral son como una máquina del tiempo; en ellas podemos perdernos e imaginarnos que vivimos en otra época. 

Igual que la vecina Úbeda, fue una ciudad rica en el siglo XVI  gracias en gran parte a la agricultura y la ganadería;  se han conservado muchos de sus palacios, reconvertidos ahora en hoteles o restaurantes, aunque algunos siguen siendo viviendas.

Fue tan importante la ciudad que tuvo universidad. Ésta funcionó hasta el siglo XIX, momento en el que pasó a ser Instituto. Aquí el poeta Antonio Machado impartió clases de francés en un aula que se puede visitar. Llegó el poeta a Baeza tras la muerte de su esposa Leonor en Soria. Hoy podemos seguir sus huellas por paseos y edificios que él frecuentó durante los siete años que vivió en la ciudad, antes de irse a Segovia.

PLAZAS DE BAEZA

En la Plaza de Santa María se conserva una fuente del siglo XVI junto a la Catedral, otra de las grandes obras de Vandelvira en la provincia de Jaén. En ella se puede ver muy bien el paso del Gótico al Renacimiento, Valdelvira construyó aquí unas preciosas bóvedas, llamadas de pañuelo, muy características de su arquitectura.

Centros de la vida cotidiana de los baezanos son sus plazas. En la del Pópulo un conjunto de edificios renacentistas rodean una fuente con leones romanos que aluden a la larguísima historia de la ciudad.

El producto estrella de la gastronomía de las dos ciudades es el aceite de oliva, algo fácil de entender cuando viajamos a la comarca y vemos sus campos llenos de olivos.  Con él preparan los excelentes platos de su gastronomía. El ochío es un panecillo que tiene una versión salada y otra dulce. En general, se come muy bien en los restaurantes de las dos ciudades, que además cuentan con alojamientos con mucho encanto como el Hotel Puerta de la Luna en Baeza, en una casona palacio del siglo XVIII; o el de las «9 Leyendas» o el mismo Parador en Úbeda.

ALGUNAS PALABRAS Y EXPRESIONES

La cobardía es la falta de valor ante un peligro. El cobarde es la persona que no tiene valor.

Los bandos o banderías es el enfrentamiento entre familias de una ciudad que luchan por el poder. Esto sucedió sobre todo entre los siglos XIV y XV y terminó cuando los Reyes Católicos impusieron su propio poder.

Ser espabilado, una persona espabilada es una persona despierta, que comprende rápidamente las situaciones y sabe actuar para conseguir beneficios. Sabe aprovechar las oportunidades.

Los tejemanejes, es una palabra coloquial que aquí tiene el sentido de los manejos sospechosos, los trucos que hay detrás de alguna acción.

Caer en saco roto un consejo cae en saco roto cuando es inútil y no se le hace caso.

Encumbrar es colocar a una persona en la más alta posición social o laboral. Viene de estar en la cumbre, la cumbre es la parte más alta de una montaña.

El deán es la persona que controla el cabildo de una Catedral.

Estar pendiente de algo es estar esperando a que algo suceda para realizar una acción.

La reliquia es una parte del cuerpo de un santo que se creía que tenía propiedades milagrosas. Una reliquia es también una persona o cosa antigua.

El aula es la sala donde se da una clase.

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