Pedro Berruguete, Simón de Colonia, Gil de Siloé o Jaume Huguet son algunos de los grandes maestros del siglo XV. Tanto los que nacieron en España como los que llegaron de fuera, lograron crear un nuevo arte capaz de reflejar las inquietudes y el pensamiento de este siglo lleno de cambios y novedades: desde un Gótico tardío, llamado Gótico Internacional o flamígero, evolucionaron al nuevo Renacimiento, que triunfó plenamente ya en el siglo XVI.

 

tabla gótica

Los retablos góticos tenían fondos dorados o de un solo color. No interesaba que las imágenes fueran realistas sino que transmitieran bien las ideas e historias al servicio de la Iglesia católica. Retablo de San Cristóbal, siglo XIII, Museo del Prado de Madrid

Durante el siglo XV muchos pintores comenzaron a experimentar con la perspectiva, con lo que, poco a poco, desaparecieron los fondos dorados o neutros y las figuras comenzaron a representarse en paisajes o habitaciones en diferentes planos. Los dibujos de los suelos  servían para crear esa sensación de profundidad.

ITALIANOS Y FLAMENCOS

En los comienzos del siglo XV el Gótico era el estilo mas extendido en Europa. Sin embargo, en Italia y los Países Bajos algunos artistas como Brunelleschi, Donnatello, Masaccio o Jan van Eyck fueron capaces de revolucionar el arte creando nuevos espacios y figuras llenas de vida que parecían mucho mas reales.

A estos dos focos artísticos viajaron algunos maestros españoles que aprendieron estas técnicas modernas, por el contrario, fueron muchos los artistas extranjeros que llegaron a España en busca de trabajo y que contribuyeron a introducir todas las novedades artísticas con gran éxito. 

ITALIA

La Anunciación de Fra Angelico (Museo del Prado de Madrid) es una obra representativa del siglo XV italiano. Las dos figuras principales  (Virgen y ángel) están en una habitación de arquitectura renacentista, en un primer plano. La idealización propia de la pintura italiana se ve en sus caras y en los colores.  En un segundo plano vemos la expulsión del Paraíso de Adán y Eva. Las proporciones de las figuras y los detalles de la vegetación del jardín contribuyen a dar al espectador esa sensación de realidad que buscaba el artista.

 

PAÍSES BAJOS

Los maestros flamencos fueron los introductores de la técnica del óleo en la pintura renacentista. Gracias a esta nueva manera de pintar, las figuras ganaron en volumen y realismo. Robert Campin pintó esta Anunciación del Museo del Prado de Madrid, en ella vemos las arquitecturas góticas de fondo y el gusto por los pequeños detalles tan propios de la pintura flamenca.

EL HUMANISMO

Otra de las novedades del siglo es la aparición del Humanismo, esto es la idea de que  Dios dejaba de ser el centro de todo para compartir el protagonismo con el hombre y sus hazañas. Por primera vez los personajes de las historias representadas aparecieron caracterizados con rasgos individuales; es el origen del retrato. Mientras tanto los maestros de la arquitectura buscaban construir edificios más equilibrados y proporcionados a la figura humana.

ARTISTAS Y ARTESANOS

Antes y durante gran parte del siglo XV la gran mayoría de los “artistas” eran anónimos; trabajaban en un sistema de gremios y artesanos en el que lo que importaba era el cliente y la historia que éste quería ver representada. La religión y el poder, por este orden, eran los temas principales del arte.

Conscientes de su talento y originalidad, muchos de los grandes maestros del siglo XV comenzaron a buscar el prestigio y el reconocimiento social, por eso se decidieron a firmar sus obras, para así diferenciarlas del trabajo de sus colegas. Esta lucha continuó durante los siglos venideros.

LA ARQUITECTURA ISABELINA

Los grandes maestros del siglo XV en arquitectura supieron crear edificios en los que las nuevas tendencias del Gótico Internacional llegadas de fuera se mezclaron con elementos propios del arte español como el Mudéjar. Todo esto dio lugar al llamado estilo hispano-flamenco o “estilo isabelino”, llamado así en honor la reina Isabel la Católica.

LOS COLONIA

Juan de Colonia,  como muchos de los grandes maestros del siglo XV en España, venía de fuera, él era de origen alemán. Llegó para trabajar en una de las ciudades más ricas del momento: Burgos. Los obispos de la ciudad querían dejar su huella en la Catedral construyendo algo nuevo, que se diferenciara del Gótico clásico anterior; por eso llamaron a artistas como Juan, capaces de introducir las sorprendentes novedades del Gótico flamígero, mucho más decorativo que el  clásico.

El rey Juan II de Castilla encargó a su tocayo Juan de Colonia la transformación de lo que había sido su palacio en un monasterio cartujo. Juan comenzó a construir a mediados de siglo en la Cartuja de Miraflores una novedosa iglesia, amplia, de una sola nave, que sería el modelo para las iglesias de los monasterios de todo el siglo XV. Cuando murió, siguió con la obra su hijo Simón.

SIMÓN DE COLONIA

Simón de Colonia era arquitecto y escultor. No solo diseñaba edificios sino que también los decoraba con sus esculturas. Esto fue lo que hizo en su obra cumbre: la Capilla del Condestable en la Catedral de Burgos, para la familia de los Velasco. Al tratarse de una capilla funeraria, Simón tuvo la idea de construir un túmulo de piedra coronado por una estrella bajo la que se colocaron los sepulcros de la pareja de nobles.

La Iglesia de la Cartuja de Miraflores, con su bóveda de estrella,  es típica de la arquitectura del siglo XV en España.

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La Capilla del Condestable en la Catedral de Burgos fue construida en el siglo XV para el Condestable de Castilla, Velasco y su esposa, Mencía de Mendoza. Causó sensación la decoración escultórica y, sobre todo, su cimborrio con una estrella que parece indicar el paso a la eternidad y al mundo espiritual.

JUAN GUAS

Llegó de Francia y pronto se convirtió en uno de los arquitectos favoritos de la nobleza y la realeza. Para la poderosa familia de los Mendoza construyó el Palacio del Infantado en Guadalajara y el Castillo de Manzanares el Real; aunque su obra más famosa es el Monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo, encargado por los Reyes Católicos. Ellos tenían pensado ser enterrados allí hasta que cambiaron de idea tras la conquista de Granada, por eso la iglesia del monasterio tiene forma de túmulo funerario, al igual que la Capilla del Condestable de Simón de Colonia.  San Juan de los Reyes es una obra cumbre del estilo isabelino.

Juan Guas llegó a ser lo suficientemente rico como para encargar su propia capilla funeraria en la Iglesia de los Santos Justo y Pastor en Toledo. Tener una capilla funeraria en una iglesia era un privilegio de la nobleza y los religiosos y las familias más importantes.

COLEGIO DE SAN GREGORIO, VALLADOLID

El Colegio de San Gregorio de Valladolid es otra obra maestra del estilo isabelino. Algunos de los símbolos de la fachada y el patio hacen referencia directa a los Reyes Católicos. Juan Guas fue su arquitecto principal, pero también colaboraron en su construcción Juan de Colonia o Juan de Talavera.  

HANEQUÍN DE BRUSELAS Y SUS PARIENTES LOS CUEMAN

Hanequín de Bruselas llegó a trabajar en la otra gran ciudad de Castilla, Toledo, donde realizó aportaciones como la Puerta de los leones de la Catedral; llegó a España acompañado de su hermano Egas Cueman y de los hijos de éste, Antón y Enrique Egas.

Todos ellos trabajaron en este círculo toledano. Enrique fue autor de hospitales como el de Santa Cruz en Toledo y el de Santiago de Compostela.

Muchos de los grandes maestros del siglo XV ( y luego del XVI) son familia. Los padres integraban a los hijos en sus talleres para que luego pudieran continuar con el negocio. Esto era algo muy habitual en aquellos años, ya que, de esta manera, los “secretos profesionales” quedaban en la familia. Los talleres de escultura y pintura eran auténticos negocios en los que el prestigio era fundamental a la hora de conseguir los encargos más interesantes de los mejores clientes.

LA ESCULTURA

Quizás la escultura más famosa del siglo XV en España sea una obra anónima que podemos ver en la Catedral de Sigüenza, en Guadalajara; se trata del Doncel, un caballero ideal de la época, un guerrero que murió en batalla pero que al mismo tiempo era culto y piadoso. 

GIL DE SILOÉ

Entre los escultores con nombre y apellidos  Gil de Siloé fue la gran estrella. Desconocemos sus orígenes pero  sabemos en cambio que trabajó con los Colonia realizando las impresionantes esculturas para los retablos de la Capilla de Santa Ana en la Catedral de Burgos y el retablo de la Cartuja de Miraflores.

 

El retablo de la Cartuja de Miraflores asombró a todos por su novedoso sentido del movimiento. Las figuras parecen salir del retablo creando un efecto de ilusión sorprendente.

Para la Cartuja realizó también los sepulcros de los reyes Juan II e Isabel, padres de Isabel la Católica, y de Alfonso hermano de esta reina. Fueron esculpidos en alabastro. El de los reyes tiene forma de estrella.

Otra gran obra de Gil de Siloé es la Capilla de Santa Ana de la Catedral de Burgos. Aunque algunas esculturas parecen hechas en serie, otras impresionan por sus detalles y su realismo. Gil de Siloé fue padre de Diego de Siloé, el genial arquitecto y escultor del Renacimiento del siglo XVI.

LOS GRANDES MAESTROS DE LA PINTURA

PEDRO BERRUGUETE

Nació en Paredes de Nava, Palencia, en cuya iglesia se conserva uno de sus mejores retablos. Viajó a Italia donde trabajó en Urbino para el poderoso Duque Montefeltro junto a famosos pintores como Piero della Francesca. De vuelta en España todos querían a Berruguete por su estilo novedoso que combinaba las influencias italianas con las flamencas, además supo adaptarse perfectamente a los gustos de sus clientes españoles.

Fue padre de otro gran artista del siglo XVI: Alonso Berruguete

Estas dos tablas conservadas en el Museo del Prado pertenecieron al retablo de Santo Tomás de Ávila, la última obra de Berruguete. En ellas vemos representados dos momentos de la vida de Santo Domingo. Temas como los Autos de Fe de la Inquisición o los Juicios de Dios son pintados al estilo típico de Berruguete: figuras lujosamente vestidas y colocadas con fondos dorados que nos recuerdan a los retablos góticos, pero que aquí tienen la función de resaltar los gestos y expresiones de los personajes.

JAUME HUGUET

Es uno de los grandes representantes de la pintura catalana.  Como suele suceder con los grandes maestros del siglo XV, desconocemos gran parte de su vida. Trabajó principalmente en Barcelona, es precisamente en esta ciudad en la que se conserva la mayor parte de su obra.

flagelacion del louvre

En esta “Flagelación” conservada en el Louvre vemos muchas de las características del estilo de Huguet, que supo introducir en Cataluña el estilo de la pintura flamenca. La escena religiosa tiene lugar en un lujoso palacio en el que todos están vestidos a la moda del siglo XV. La pintura fue un encargo del gremio de zapateros de Barcelona de ahí que en uno de sus extremos, junto a los Evangelistas se represente un zapato. La desproporción de los ángeles respecto al resto de las figuras nos recuerdan a la pintura gótica, pero el volumen de las figuras, sus gestos y el espacio con un paisaje al fondo son ya renacentistas.

 
 
BARTOLOMÉ BERMEJO

Es el único de todos estos pintores que utilizó un “nombre artístico” tal y como hacían muchos italianos, ya que su nombre real era Bartolomé de Cárdena. Bermejo significa “rojo”, lo que ha llevado a creer que, tal vez, era pelirrojo.

Su obra más conocida es esta tabla que representa a Santo Domingo de Silos vestido como obispo. A primera vista la obra parece gótica por la arquitectura y por los dorados; no obstante, si nos fijamos cuidadosamente, en muchas partes sustituyó el dorado por el color amarillo al óleo, con lo que consiguió dar a las ropas del santo matices y tonos asombrosos. De esta manera supo contentar a sus clientes, algo conservadores pues querían algo al estilo antiguo, y al mismo tiempo aportar su creatividad y maestría al introducir las grandes novedades.

La cara del santo es totalmente realista, de nuevo usó el óleo para crear “carnaciones”, pequeñas capas de pintura de color carne que proporcionan a la pintura una sutil delicadeza y un aspecto de realidad.

Bermejo tenía fama de informal entre los clientes, aún así lo contrataban, porque estaba de moda y porque todos sabían que era un experto en la gran novedad que era la pintura al óleo.

 

ALGUNAS PALABRAS Y EXPRESIONES

Una hazaña es un hecho o acción especialmente importante y difícil.

El retrato es la representación de los rasgos de una persona, puede ser en pintura, pero también en escultura o fotografía.

Pongo “artista” entre comillas porque en esos tiempos la diferencia entre artista y artesano no estaba clara; a los que hoy llamamos artistas (escultores, pintores…) se les consideraba más bien artesanos (es decir, que tenían un oficio manual, igual que un carpintero o un panadero). En la actualidad está volviendo a cambiar el sentido de artista, pues también para nosotros un cocinero o un joyero puede ser un artista.

Los artesanos trabajaban en un sistema de talleres asociados a un gremio, según el oficio. Había gremios de zapateros, de pasteleros, de pintores, etc.

Los fieles en este contexto son los seguidores de una religión.

Un colega es un compañero de trabajo, de una asociación; también en el lenguaje coloquial es un amigo o un compañero de aventuras

Mi tocayo o tocaya es una persona que tiene el mismo nombre que yo.

Una obra cumbre es la mejor obra o la más importante en su género.

Piadoso o piadosa es una persona religiosa, devota, que suele hacer el bien a los demás.

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