La posición estratégica de Segovia, en lo alto de una zona rocosa, rodeada por dos ríos, el Eresma y el Clamores, fue decisiva para la importancia de la ciudad a lo largo de su historia. Lo podemos ver claramente cuando, al pasear por sus calles, nos vamos encontrando los impresionantes monumentos que cada época nos ha dejado.

EL ACUEDUCTO ROMANO

Es imposible visitar Segovia y no quedarse pasmado ante la grandeza de su Acueducto, uno de los mejor conservados del mundo romano. Se construyó hace unos 2000 años, cuando los romanos quisieron asegurar el agua al campamento militar  romano que luego se convirtió en ciudad. El acueducto llevaba el agua desde las montañas, a 17 km, hasta la población mediante un canal subterráneo que, al llegar a la zona de la Plaza del Azoguejo, tenía que salvar un enorme desnivel; para ello  los ingenieros construyeron unos impresionantes arcos dobles de 28 metros de altura.

¿Por qué no aplicaron un sistema más simple y barato para llevar el agua a una ciudad que no debía ser muy grande? Quizás porque los romanos eran conscientes de su poder y lo dejaban claro construyendo grandes obras que asombraban a los pueblos celtíberos que vivían aquí antes de su llegada. Todavía hoy, 2000 años después, nos impresiona; estuvo en funcionamiento hasta entrado el siglo XX.

DESPUÉS DE LOS ROMANOS

Poco sabemos sobre Segovia tras la caída del Imperio Romano. En el siglo VIII, la ciudad y todos sus alrededores eran tierras de nadie que cambiaban de manos constantemente entre árabes y cristianos; con tales peligros era normal que nadie quisiera vivir allí, por eso, cuando el rey Alfonso VI la conquistó en 1079 debía estar casi despoblada.

LAS IGLESIAS ROMÁNICAS SEGOVIANAS

Conquistar una ciudad es una cosa, conservarla e impedir que vuelva a caer en manos del enemigo es otra. Para defender Segovia los cristianos tenían que repoblarla: para animar a la gente a habitar estas tierras peligrosas, los reyes daban privilegios a los valientes que quisieran ocuparlas. A Segovia llegaron diferentes grupos procedentes tanto del norte como del sur; cada uno construía su iglesia en estilo románico,  de moda entre los siglos XI y comienzos del XIII.

Son muchas las Iglesias románicas que se conservan en Segovia, algunas tienen hoy otros usos como la de San Nicolás, que es actualmente Taller de Teatro.

San Millán, como es frecuente en las iglesias románicas segovianas, tiene un pórtico que protegía a los vecinos de las inclemencias del tiempo. La iglesia era el centro de la vida religiosa pero también de la vida cotidiana de la ciudad, allí se reunían los vecinos, se celebraban los mercados… La torre de San Millán, del siglo X, es anterior al resto de la iglesia; por esto sabemos que Segovia sí estuvo poblada antes de la conquista de Alfonso VI.

San Justo conserva sus pinturas románicas. Aunque todas las iglesias románicas estaban pintadas tanto por dentro como por fuera, son muy pocas las que las han llegado a nuestro tiempo.  En el ábside siempre se pintaba lo más importante, en este caso Cristo Majestad y a su alrededor historias como la Última Cena, o escenas del Génesis. La iglesia tiene otros tesoros artísticos como el “Cristo de los Gascones”, una imagen también románica, mezclada con la leyenda.

EL ALCÁZAR

Es uno de los castillos más espectaculares de España; su aspecto de cuento de hadas es el resultado de modificaciones y reconstrucciones a lo largo del tiempo, especialmente la que se realizó tras un terrible incendio que casi lo destruyó en 1862. Fue primero residencia real, hasta que en el siglo XVI, el rey Felipe II lo convirtió en prisión. En el siglo XVIII Carlos III lo transformó en Escuela de Artillería.

EL AUGE DE SEGOVIA

Durante toda la Edad Media Segovia se enriqueció gracias al comercio de la lana y a la industria textil. En el siglo XV era una ciudad muy importante, tanto que el rey Enrique IV de Castilla se crió y pasó aquí gran parte de su vida. Las calles de la ciudad, especialmente las del interior de la muralla fueron elegidas por las grandes familias para construir sus torres y palacios, como el Torreón de Lozoya o el Palacio de los Dávila.

Los nuevos palacios solían tener un patio por el que entraba la luz. Los muros exteriores están decorados con el esgrafiado, un tipo de decoración que nos recuerda la influencia de lo árabe en la arquitectura; a partir del siglo XIX el esgrafiado se utilizó por norma en las construcciones del centro histórico de la ciudad.

EL CINTURÓN VERDE

No solo se construyeron palacios, sino también numerosos monasterios, muchos de ellos extramuros. El cinturón verde de Segovia, que transcurre junto al río Eresma, fue el lugar preferido para levantar iglesias, como la misteriosa Vera Cruz (vinculada a  las Órdenes Militares) y monasterios como el Parral,  el de San Juan de la Cruz, donde está enterrado el santo místico, o la Fuencisla donde está la patrona de la ciudad.

Este paseo nos lleva a descubrir restos de antiguos molinos o la antigua fábrica de moneda rodeados de vegetación, para llegar al peculiar barrio de San Lorenzo, que conserva muy bien su estructura medieval.

MONASTERIO DE SAN ANTONIO EL REAL

No está en las rutas más turísticas de Segovia por estar algo alejado del centro amurallado; pero si nos damos un agradable paseo de no más de media hora desde la Plaza del Azoguejo, nos veremos recompensados al llegar a uno de los lugares más espectaculares de la ciudad. Aquí vivió cuando era príncipe el futuro rey Enrique IV, al que gustaba mucho todo lo islámico; le encantaba vestirse a la moda musulmana. El rey mandó transformar su antiguo palacio en un precioso convento de franciscanos en su estilo favorito: el mudéjar. Se conservan los artesonados originales (como el de la foto).   La reina Isabel la Católica transformó el monasterio masculino en uno femenino de clarisas, y así ha llegado a nuestros días.

EL BARRIO JUDÍO

Como todas las ciudades castellanas importantes, Segovia tuvo su judería, que desde el siglo XV se convirtió en una “ciudad dentro de la ciudad”. Cuando los judíos fueron expulsados en 1492, los terrenos pasaron a manos de los cristianos, que construyeron sobre él su Catedral Nueva. En los últimos años se ha estudiado y restaurado el barrio que forma parte de la Red de Juderías de España.

El interior de la Catedral conserva los restos del San Frutos, patrón de la ciudad. Su fiesta es el 25 de octubre.

LA CATEDRAL

La Catedral se construyó en el siglo XVI sobre el antiguo Barrio Judío. Se considera, con la de Salamanca, la última Catedral gótica construida en España, aunque tiene partes renacentistas. Su interior guarda importantes tesoros artísticos como el “Entierro” del gran escultor renacentista Juan de Juni.

Segovia tuvo otra catedral antes que ésta; estaba situada junto al Alcázar, pero fue  destruida en la Guerra de las Comunidades: esta guerra enfrentó al recién llegado Carlos I (o V) con algunas de las ciudades castellanas. Segovia, con su líder, Juan Bravo, fue una de ellas. La cosa acabó mal, los principales comuneros, incluido Juan Bravo, fueron ejecutados en el pueblo de Villalar en 1521. Las referencias a este héroe segoviano están por toda la ciudad.

MÁS COSAS SOBRE SEGOVIA

Muchas más cosas se pueden ver y hacer en Segovia.

El Museo del Títere Francisco Peralta, situado en una de las puertas medievales de la ciudad debería ser visita obligada. Además, todas las primaveras, en Segovia se organiza un prestigiosos Festival de Títeres.

Barrios como el de las Canonjías o el de los Caballeros o la Casa Museo del poeta Antonio Machado son otros lugares de gran interés

Además de monumentos y paseos, la famosísima gastronomía segoviana es otro atractivo; su plato estrella es el cochinillo asado, pero hay mucho más: cordero, judiones, el postre tradicional, el ponche… 

ALGUNAS PALABRAS Y EXPRESIONES

Quedarse pasmado es quedarse tan sorprendido o asombrado que casi no se puede reaccionar. También podemos decir: quedarse perplejo, o quedarse con la boca abierta.

Aquí salvar tiene el significado de vencer o superar un obstáculo como es la diferencia de nivel entre la parte alta y la baja de la ciudad.

Pueblos celtíberos eran los diferentes pueblos que vivían en la península antes de la llegada de los romanos. Ellos tenían sus ciudades con murallas y edificios importantes, pero nada comparable con el Acueducto o las grandes obras de ingeniería que construyeron los romanos.

Tierra de Nadie es un territorio que en la guerra está entre dos bandos enemigos, unas veces está en manos de uno y otras de otro.

El Génesis es el primer libro de las Sagradas Escrituras, la Biblia.

Los cuentos de hadas son las historias para niños en las que aparecen castillos, princesas, príncipes, duendes y hadas, pero también brujas y otros personajes malos. Utilizamos la expresión “es un cuento de hadas” como algo muy bueno, perfecto, idílico, fantástico. Otras expresiones con cuento. “Venir a cuento” es que tiene relación y es apropiado con alguna situación o alguna conversación. “Sus palabras no venían a cuento, no sé por qué lo dijo” “Vivir del cuento” es vivir de la fama. “Ese restaurante ya no es tan bueno, pero siempre está lleno, vive del cuento”; también se puede utlizar para vivir sin trabajar.

El auge es el crecimiento, un periodo de mayor importancia. Lo contrario es la decadencia.

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