Luis García Berlanga (Valencia 1921- Madrid 2010) es uno de los mejores directores de la Historia del Cine español. Entre la comedia y el drama, siempre con sentido del humor e ironía, Berlanga nos muestra en su cine una España peculiar “no siempre razonable”, la esencia de una época que va desde el franquismo hasta nuestros días.

DATOS BIOGRÁFICOS

Nació en Valencia. No fue, según contó él mismo, un buen estudiante, pero sí curioso por diversos temas como la literatura (escribía poesía). La Guerra Civil le pilló adolescente. Mas tarde, durante el primer franquismo, se alistó en la División Azul, intentando así ayudar a la liberación de su padre que había ido a prisión por su pasado republicano.

Estudió en la Escuela Oficial de Cine de Madrid, donde entró en contacto con otros jóvenes estudiantes con los que realizaría sus primeros proyectos.

Recibiendo el premio Príncipe de Asturias. Foto de José García. Archivo ABC, 21/11/1986

EL CINE DE BERLANGA

Desde el 2020 se admite en el diccionario de la RAE el término “berlanguiano”, que se utiliza para referirse a situaciones insólitas, algo grotescas, parecidas a las que podemos ver con frecuencia en sus películas.

En general sus personajes parten de una situación no muy buena que intentan mejorar, a veces con ayuda de algún acontecimiento externo, no obstante, al final, acaban igual o peor que como empezaron.

Otra característica de su cine es que en la mayoría de sus películas no hay un solo protagonista, sino varios (las llaman películas corales): Berlanga era un maestro en la dirección de planos multitudinarios en los que aparecen gran cantidad de figurantes.

SUS PRIMERAS PELÍCULAS
ESA PAREJA FELIZ, de 1951

En esta primera película, compartió la dirección con su compañero de la escuela de Cine, Juan Antonio Bardem, otro de los grandes directores del cine español.

Una pareja joven intenta mejorar su situación en la vida; él, que trabaja en el cine como técnico, realiza cursos y cursos para mejorar su formación; ella juega a la lotería y participa en todo tipo de concursos;  en uno de ellos gana un premio: durante un día la pareja llevará una vida burguesa. El premio incluye visitas a tiendas, regalos, restaurantes caros y salas de fiestas, es decir todo lo que no se pueden permitir en su día a día.

La película comienza con una secuencia que satiriza el cine histórico tan de moda en el franquismo.

BIENVENIDO MR. MARSHALL de 1953. 

En esta ocasión Bardem participó en el guión; pero la dirección fue enteramente de Berlanga.

Los habitantes de un  pequeño pueblo castellano preparan con esmero un gran recibimiento para los estadounidenses, que andan repartiendo millones por Europa con el Plan Marschall. Todos esperan mejorar su vida y cumplir al menos uno de sus sueños gracias al dinero que los amigos americanos van a dejar en el pueblo.

Bienvenido Mr. Marschall se rodó en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra. Junto a los actores profesionales, como José Isbert (que participó en muchas de las primeras películas de Berlanga) o la joven folklórica Lolita Sevilla, participaron los habitantes de Guadix, que se interpretaron a sí mismos dando un mayor realismo a la acción. La película gustó incluso a Franco, que dijo de ella que “era divertida”.

CALABUCH, 1955

No era precisamente la favorita del director, pues la consideraba “demasiado sentimental”.   Es un cuento ambientado de un pueblo idílico en el que todos viven en armonía, no existen aquí  ni la maldad, ni ese realismo irónico  tan característico del cine berlanguiano.  Peñíscola fue el escenario real de esta historia en la que un Premio Nobel de Física huye de la realidad del mundo que le rodea para refugiarse en Calabuch.

En LOS JUEVES, MILAGRO de 1957

Satiriza los falsos milagros, las apariciones de Vírgenes y Santos, que fueron frecuentes en esta España franquista. En una pequeña ciudad-balneario en decadencia (Alhama de Aragón es el escenario real), un grupo de ciudadanos se propone revitalizar la maltrecha economía atrayendo a las masas mediante un falso milagro.

Su puesta en escena es una auténtica chapuza (algo mal hecho, sin cuidado), aún así consiguen en un principio su objetivo.

LOS AÑOS 60

Las dos grandes películas de Berlanga, consideradas por la crítica como obras maestras, se rodaron en esta década.

Comenzó aquí la larga colaboración con el guionista Rafael Azcona, otro de los grandes del cine español; Azcona aportó a los guiones un humor negro que se compenetraba muy bien con las ideas de Berlanga.

Durante esta década rodó también una trilogía: LA BOUTIQUE, VIVAN LOS NOVIOS Y TAMAÑO NATURAL;  en las que reflexiona sobre la mujer. Aparece ésta en las tres películas como un ser dominante y manipulador. Rara vez trata Berlanga el tema del amor en sus películas; en esta trilogía es casi un “antiamor” en el que los hombres salen mal parados.

PLÁCIDO, de 1961

Es la historia de un pobre hombre, casado y con niños, que tiene que pagar la letra de su motocarro antes de que termine el 24 de diciembre. Esa noche las damas caritativas burguesas han organizado una campaña de Navidad con el lema “ponga un pobre en su mesa”. Las familias “bien” se apresuran a organizar su cena de Nochebuena con un pobre, pero todo se complica cuando uno de ellos se pone enfermo. Es una película frenética en la que no paran de suceder cosas y en la que los personajes no paran de hablar, aunque no se escuchan unos a otros. Se supone que debe ser una noche de “solidaridad”, pero al final lo que se pone en evidencia es todo lo contrario.

Rodaje de Plácido, foto del Archivo ABC, publicada en 1960

EL VERDUGO, 1963

Trata el tema de la pena de muerte desde el punto de vista del verdugo, un hombre que no tiene más opción que aceptar ese trabajo para poder conseguir tener un piso y una familia. Se ve arrastrado por unas circunstancias que, contra su voluntad, le arrastran a un final tremendo. Tiene toques de comedia y diálogos memorables, pero en realidad se trata de un terrible drama.

Berlanga tuvo siempre problemas con la censura, pero con esta película, sus problemas se multiplicaron. Franco dijo de él algo así como “Berlanga no es un comunista, es algo peor, es un mal español”.

BERLANGA EN DEMOCRACIA

Con la llegada de la Transición y la Democracia las películas de Berlanga ya no tienen que temer tanto la censura, con lo que su humor se vuelve aún más irónico y corrosivo.

En 1978 se estrenó LA ESCOPETA NACIONAL, que fue la película más taquillera del director. Satiriza los últimos años del franquismo, las corruptelas entre empresarios y políticos, y los enfrentamientos entre los diferentes grupos franquistas. La acción transcurre en una de esas cacerías en las que las élites se reúnen para hablar de negocios. La aristocracia en decadencia es otro de los temas de la trama, representada por la familia Leguineche. La Iglesia, tan presente en el cine de Berlanga, está aquí representada por un “cura de derechas”, que se opone a los “curas socialistas”, que desde el final del franquismo se oponían al Régimen.

La película tuvo tanto éxito que se hizo una segunda parte PATRIMONIO NACIONAL, en la que la familia Leguineche trata de adaptarse a las nuevas circunstancias traídas por la Transición y la vuelta de la Monarquía con Juan Carlos I; incluso rodó una tercera,NACIONAL III, que tiene como fondo la inminente llegada de los socialistas al gobierno en 1982.

LA VAQUILLA es otra de las grandes obras de Berlanga. Trata por primera vez el terrible tema de la Guerra Civil, pero lo hace desde el punto de vista de la tragedia humana que supuso para ambos bandos y en tono de comedia; aunque como sucede en su cine, siempre está el drama detrás; y en este caso el peor posible.

Termina con tres películas también frenéticas, llenas de diálogo y acción: MOROS Y CRISTIANOS, TODOS A LA CÁRCEL Y PARÍS-TOMBUCTÚ.

Berlanga tiene también su museo, en Valencia.

La Vaquilla fue rodada en uno de los pueblos más bonitos de España: Sos del Rey Católico, en la provincia de Zaragoza. 

La Vaquilla fue rodada en uno de los pueblos más bonitos de España: Sos del Rey Católico, en la provincia de Zaragoza. 

EL LEGADO DE BERLANGA

Berlanga se inspiró en la obra de escritores como Valle Inclán o Carlos Arniches; de ellos, y de su colaboración con Azcona,  salió esa visión tan personal que ver el mundo. Lo “berlanguiano” conecta muy bien con directores actuales y muy conocidos, como Santiago Segura o Alex de la Iglesia.

Recientemente se abrió una caja fuerte que había dejado en el Instituto Cervantes, con la condición de su apertura en el centenario de su nacimiento. Contenía la caja el guión de una cuarta entrega de la Trilogía Nacional, ¿se atreverá alguno de nuestros directores de cine contemporáneos a rodarlo?.

ALGUNAS PALABRAS Y EXPRESIONES

Pillar es atrapar, alcanzar una cosa. En lenguaje coloquial es cuando una situación llega sin esperarlo y coge a esa persona por sorpresa. Ej: El anuncio de su boda me pilló por sorpresa, no me lo esperaba.

La División Azul; aunque la España franquista se declaró neutral durante la II Guerra Mundial, enviaron a apoyar a Alemania una división de voluntarios llamada la Divisón Azul. Berlanga cuenta que se alistó para ayudar a la liberación de su padre y también para impresionar a una mujer.

En el cine los figurantes son las personas que aparecen en la película en papeles poco importantes, casi siempre sin texto o con pocas frases.

Hacer algo con esmero es hacerlo con cuidado y atención para hacerlo bien.

El Plan Marshall fue un programa  de ayuda de los EEUU a varios países europeos para su reconstrucción tras la II Guerra Mundial. España no fue incluida entre esos países.

Rodar en el contexto del cine es hacer una película, registrar las imágenes.

Algo maltrecho es algo en mal estado, maltratado.

Pagar una letra es pagar el plazo de una hipoteca o préstamo. Plácido acaba de comprar un motocarro (una mezcla de moto y coche) para poder trabajar, como no tiene dinero lo ha comprado “a plazos”, cada mes tiene que pagar una cantidad al banco para devolver el préstamo. Ahora decimos “pagar la hipoteca”.

La familia “bien”, de alto poder adquisitivo, con dinero; aunque en muchos casos en Plácido se ve como las familias tratan de aparentar lo que no son o no tienen. La hipocresía social es uno de los grandes temas de la película.

El verdugo es la persona encargada de ejecutar la pena de muerte. En España desde el siglo XIX se hacía mediante el garrote vil; se aplicó por última vez en 1975.

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